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domingo, 29 de noviembre de 2009

Intermedio

El Barcelona es indiscutiblemente el mejor equipo del mundo hoy. El Madrid se le acerca pero no tiene con qué. El buen fútbol se juega con los pies y la cabeza de Iniesta y Xavi, con el corazón de Pujol y Piqué, dos gigantes, no con la mano de Florentino firmando contratos desorbitantes.

Un buen preliminar para el sufrimiento y la tortura que se me viene encima. En 25 minutos empiezo a ver lo que seguro parecerá otro deporte: Bucaramanga- Tuluá. Que el dios del fútbol tenga piedad de mi, y que sus apóstoles me perdonen, porque sé que esto que estoy a punto de hacer es uno de los pecados capitales de un deporte que habla, desde hace un buen tiempo, catalán.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Primer tiempo


Que los directivos del fútbol colombiano sean unos ineptos y se inventen un torneo que valora mejor a un equipo como el Tuluá que suma hasta hoy 72 puntos, frente a otro, que como el Bucaramanga tiene 85 en lo que va de 2009, no es excusa. Las reglas estaban claras desde el primer pitazo del torneo.
Un torneo que pudo permitir que dos equipos que posiblemente estén en la B el próximo año: Pereira y Pasto, representaran al país en torneos internacionales de primera categoría.

Que nos tengan condenados a un sistema de campeonato amañado en favor de los equipos tradicionales de la A, pero que castiga a los históricos en la B, tampoco exime al Atlético de haber jugado el partido que jugó hoy en Tuluá. Ese sistema que para descender mide en un rango temporal de tres años, evitando que equipos grandes que difícilmente tienen seis campeonatos malos, bajen, y que no le da esa gabela a los equipos fuertes de la B en su afán para subir, también fue votado favorablemente por los genios de la dirección deportiva santandereana.

Que yo esté tan emputado en este momento no significa que el próximo sábado no vaya a estar pegado al radio haciéndole fuerza al Bucaramanga como si jugaran bien.

Quedan noventa minutos para saber si mi suerte futbolística es tan jodida como para enfrentar a mis dos equipos del alma en un partido doble de promoción. Para saber si el Bucaramanga nos sorprende con un partido diferente, con un equipo despierto que no se crea ganador en el papel, sino en el terreno de juego. Para saber si el Kiko entrena más y reza menos.

lunes, 26 de octubre de 2009

La televisión y la educación

Hace unos días llegó a mi Facebook una carta escrita por un arquitecto perocupado por la calidad de la televisión privada colombiana. Supongo, padre de familia, contribuyente juicioso de las arcas distritales, asistente a misa todos los domingos a la primera hora de la mañana y, es posible, donante de sangre.

Luego de leer atentamente la misiva, ampliamente comentada de manera positiva por los ciberciudadanos, sentí unas ganas enormes de salir a comprar todos los dvd del Capo, el Cartel de los Sapos y las Muñecas de la Mafia, para comprobar, con mis propios ojos, que RCN y Caracol sí eran - tal y como afirmaba el remitente - unos de los grandes culpables de los líos en los que este país ha estado metido, aún desde antes que existiera la TV en el país. Novedosa conclusión, pero no muy convincente, por lo menos para mí.

En primer lugar, la carta acusa a los canales de televisión privada de "[haber] servido de reafirmante y de estimulante para que ante el resto del mundo, Colombia sea visto como un nido de ratas, y por ende que los colombianos que viven en el extranjero sean discriminados, marginados,maltratados, agredidos moral y físicamente". En el resto del mundo, mi querido arquitecto, a los colombianos nos consideran mafiosos porque somos el primer país exportador de esas porquerías, y eso no se lo inventó RCN, ni Caracol, ni Uribe, ni Residente, ni nadie. Es una realidad. En el resto del mundo, querido amigo, hay 13.200 compatriotas encarcelados, 2.277 en España (allí somos subcampeones después de Marruecos, un país geográficamente más cercano a la madre patria) y poco más de 5.800 en Estados Unidos. Además, según cifras de la Cancillería, el 78% de los colombianos que se encuentran presos en otros países, fue detenido por delitos relacionados con narcotráfico. Los demás están acusados por violaciones a leyes migratorias, hurto, atraco, homicidios y tráfico de personas. Todo un abanico de posibilidades. Esa es nuestra malicia indígena. Es que los colombianos somos echaos pa´lante. !!!Oh Gloria Inmarcesible!!!.

Desde el 2000, el número de colombianos presos en España se ha multiplicado por 8. Los colombianos representamos hoy, según datos de las instituciones penitenciarias españolas, el 0,7% de la población total de ese país, pero también el 3,7% -cinco veces más- de sus presos. Y en Estados Unidos, por cada 100 colombianos que viven allí, uno está tras las rejas.

Los datos son concluyentes, a mi modo de ver: los colombianos somos vistos como ladrones e infractores de la ley en el extranjero porque las estadísticas así lo determinan, no porque las producciones de la televisión privada colombiana hayan permeado de tal forma el imaginario de los extranjeros. Y hay que decir algo más, muchos de los colombianos que delinquen en esos dos países, por lo menos, no están tras las rejas. En Barcelona me robó la billetera un colombiano con una camiseta del Nacional y en Bruselas vi grupos de colombianos colarse olímpicamente en el metro, orgullosos de su viveza.

En segundo lugar, el responsable de la carta manifiesta que, además de ser culpables del maltrato al que nos vemos avocados los colombianos en el extranjero, los canales son corresponsables de reproducir en la juventud colombiana mensajes equivocados sobre cómo debe vivirse la vida. En eso puedo llegar a estar parcialmente de acuerdo, pero haciendo muchísimas salvedades, algunas de las cuales menciono a continuación.

Primera: el efecto de la televisión sobre las mentes de los espectadores está determinado, principalmente, por la existencia o no de conductas ya evidentes en el receptor y que lo hacen más o menos influenciable por los mensajes emitidos, buenos o malos. Me explico: Un suicida que ve Superman puede estar más propenso a ponerse unos calzoncillos rojos encima de una trusa azul y lanzarse del quinto piso de su edificio. A nadie en la actualidad se le ocurriría, aunque hace unos 50 años se le ocurrió a algún sociólogo, que el culpable de que nuestro suicida hubiera muerto aplastado contra el asfalto era la Warner Brothers. El señor se suicidó por que tiene un desorden mental, no por ver Superman y querer ser Clark Kent. A uno no le dan ganas de volverse narcotraficante cada vez que termina el Capo. A un niño de las comunas de Medellín no le dan ganas de salir a robar, violar y matar porque Pedro Pablo León Jaramillo quebró a 5 soldados que le perseguían y le puso los cachos a su mujer. Le darán ganas de delinquir porque la sociedad en que vivió le enseñó a que así sobresalía y alcanzaba sus metas. Son más culpables, desde mi punto de vista, su papá (si tiene) o su mamá, que le mostraron que la pobreza se combatía con balas.

Pero la cosa no es así: según Corpoeducación "una persona sin educación primaria tiene un 80% de probabilidad de continuar siendo pobre. Está comprobado que la educación es clave para combatir la pobreza y que se necesitan por lo menos doce años de estudio para lograrlo. Cuando la educación es de mala calidad o no alcanza los doce años, la probabilidad de tener hijos pobres o más pobres varía entre 82% y 91%". Y la educación no es únicamente la televisión, la educación son - principalmente - los papás, los hermanos, la familia, el barrio. Pero sobre todo, un niño educado no es fácilmente influenciable por los mensajes de entretenimiento que emite la televisión.

Mi otra conclusión: la televisión influye negativamente en las conductas de los televidentes únicamente cuando existen condiciones previas, ajenas a ella, de las que no puede ser responsable, que así lo permitan. El problema, señor arquitecto no es poner más Naturalia y menos capos, la solución es evitar que se generen esos condicionamientos previos que sirven de catalizadores externos para que la TV sea transmisora de antivalores. El problema es la familia, la escuela, no la pantalla, ni Pablo Laserna. Prohibirles ver TV no soluciona la cosa, enseñarlos a verla dándoles herramientas para que sepan qué está bien y qué no, es la verdadera solución. La responsabilidad no es de RCN, es suya y mía.

¿O es que Pablo Escobar terminó siendo el delincuente que fue por ver tanta televisión durante los años sesenta?, ¿O los Rodríguez Orejuela montaron el cartel de Cali para parecerse a Baretta y a Los Ángeles de Charlie -válgame dios, que serie tan dañina-? No!!!

¿O es que usted cree que en Estados Unidos todas las mujeres son prostitutas y todos los hombres son ladrones o detectives privados?, ¿y que en España todas van con castañuelas y a todos les cae bien el Rey? No creo, porque usted, aunque no parece, debe ser inteligente, y no traga entero todos los mensajes emitidos por la caja hipnotizadora.

Además, si el problema son los medios, no permitamos a los jóvenes leer prensa, navegar en internet. Que no conozcan nuestra historia colombiana, plagada de actos violentos, guerras civiles y sangre. Que ni se les ocurra ver noticieros. Y Café con Aroma de Mujer, ni de riesgos: infidelidad y personajes tomando guaro mientras trabajan. Betty la Fea: ladrones de empresas y triquiñuelas financieras en el transfondo de una novela que enseña el tierno mensaje de que ser feo no importa. Horror!!!. Y qué me dicen del Chavo del Ocho: Deudores morosos, huérfanos indigentes, golpizas y ridiculizaciones frecuentes a los niños. Qué la virgen y todos los santos nos protejan!!!! Bob Esponja, un muñeco homosexual!!! El apocalipsis!!!

Todas esas cosas hacen parte de la vida. De esa sociedad que usted y yo, y mis bisabuelos y los suyos construimos. RCN y Caracol son apenas reproductores de esa realidad, y eso, desde mi punto de vista, es positivo. El problema no es la manera como se emite el mensaje, querido arquitecto, el problema es la manera como permitimos que sea recibido. Un mundo en el que los canales privados colombianos sólo emitieran aburridos programas culturales, digamos por ejemplo Romeo y Julieta, en el horario prime (Ojo: suicidio, odios, amores prematrimoniales, asesinatos) no sólo sería aburridísimo, sino que privaría a nuestra juventud de enterarse cómo es el mundo que está allá afuera.

Creo que el deber de los medios es mostrar la realidad y la de los mediadores (usted, yo, todos nosotros), explicarle a nuestra juventud qué está bien y qué está mal, para que la televisión no se convierta en esa máquina diabólica a la que usted, injustificadamente culpa de muchos de nuestros males.

domingo, 18 de octubre de 2009

Lo que nos espera

No creo en derechas ni en izquierdas. Y tampoco en los que usan esta dicotomía para culparla de todos nuestros males. La manera de hacer política, con muy pocas excepciones de fondo es la misma. La forma de hacer oposición de unos y otros, sin duda, es aún más parecida: decir "no" a todo.
No creo en la juventud que celebra el "Soy fucking de izquierda y tengo mis Adidas bien puestas que me contradicen, y el que no se contradiga en esta vida que me lo diga en la cara" de un pseudo cantante que también dice "quiero consumir de tu perejil y tu vinistes amazónica como Brasil, tu vinistes a matar como Kill Bill, tu vinistes a beber cerveza de barril, tu sabes que conmigo tu tienes refill". Entre otras, ¿qué carajos tiene que venir a decir un cantante puertorriqueño (territorio no incorporado de Estados Unidos) sobre los problemas colombianos?.
Creo menos en una juventud que critica a los sucesivos gobiernos de este país (y a los sucesivos de Uribe) y que nunca en la vida ha tachado un tarjetón.
Me resisto a dejar este país en manos de las nuevas generaciones que se creen de izquierda y les da pereza leer El Capital porque la letra de las fotocopias son muy chiquitas.
Si el país queda en manos de esos estudiantes que retuvieron al rector de la Nacional durante horas de una manera -para los que defienden la dicotomía- que parace más bien un accionar de la ultraderecha, apague y vámonos.
La oposición debe ser ilustrada. Decir que "no" lo hace cualquier pendejo. Argumentar las razones del "no" lo hace cualquier político o cualquier estudiante. Convencer a los que opinan diferente a uno es mucho más difícil, y requiere, sobretodo de tolerancia, de un absoluto respeto por las normas y sobretodo un reconocimiento de la diferencia.
Me preocupa ver jovenes que reivindican al "Eme" pero critican los falsos positivos, sin ser capaces de entender que tomarse a sangre y fuego el Palacio de Justicia es casi lo mismo que matar jóvenes de Soacha para hacerlos pasar por guerrilleros. Y no voy a explicar porque uso la palabra "casi".
Me preocupa la torpeza y el facilismo con que la juventud está asumiendo sus responsabilidades políticas. Una juventud que no lee, que no escribe, que no vota, que no se hace elegir, y que por todo ello no es capaz de tener la perspectiva histórica de que el país está mejor que hace ocho años (aunque puede que no mejor que hace cuatro).
Me preocupa esta generación del "no a Uribe", del "sí a Residente", del "sí a la papa bomba", del "sí a la violencia como forma de lucha política".
Hacer país implica, desde mi punto de vista, mucho más que criticar todo. Ya nos lo enseñó uno de los mejores políticos de izquierda de la historia de este país cuando decía que era mucho más fácil hacer oposición que gobernar (así hoy ande por ahí borrachito amenzando de muerte a camarógrafos y presentadoras de noticias).
Hacer país implica reconocer los aciertos del otro, reclamar responsabilidades a los verdaderos responsables, pero proponiendo soluciones, y también requiere leer fotocopias con letra chiquita y escribir ensayos con buena ortografía.
Ya me lo decía Jaime Garzón cuando compartimos oficina y un par de entrevistas por allá en 1998: "Esta generación no tiene esperanzas, los pelaos no hacen propuestas. Viven en el nada, en un domingo eterno, en la rumba permanente. Los jóvenes de hoy no asumen que el país es suyo..."

POST DATA: No sé cómo será en Venezuela, pero ¿por qué será que la Constitución colombiana considera delito espiar la correspondencia ajena y no la infidelidad?. Algunas lectoras dirán que la mayoría de los constituyentes eran hombres. Yo no sé.

martes, 13 de octubre de 2009

Pinto le pintó la cara a Lara. Tralalará!!

Los jugadores de la Selección, su tecniquito y los directivos de la Federación me dieron la razón. Y ahora, la prensa deportiva y los aficionados, aunque sólo cuando les cayó la olla de agua hirviendo en la cara, reconocen que sacar a Pinto pudo haber sido un error y que Lara no es un buen técnico.
Ahora veo en la prensa súplicas desgarradoras añorando a Bielsa, regañón y disciplinado, sentado en el banquillo de Colombia, y no en el de Chile, hoy clasificado. Había que verlo soltando madrazos en Medellín con el partido ya 2-4 en favor de los suyos. Y yo no vi durante los últimos años a ningún chileno lloriqueando porque el argentino los trataba mal, porque llovia mucho, porque la prensa era injusta. Nada de eso. Allá entendieron que sólo la disciplina y el trabajo llevan a un Mundial.
El balance no puede ser peor: Se nos olvidó defender. Chile nos empacó 8 goles en dos partidos, el promedio de goles recibidos en esta eliminatoria fue el peor desde 1986, el ofensivo también. Para atacar nunca hemos sido buenos. Hoy somos el antepenúltimo equipo de Suramérica.
Eliminados en la penúltima jornada, con un futuro incierto desde el punto de vista institucional y deportivo. ¿Debe Lara seguir?, ¿Técnico extranjero?, ¿Patrocinar mejor el patinaje?. Lara debe irse, del país ojalá. La nacionalidad del técnico creo que es secundaria. Lo que necesitamos es un director que haga valer sus opiniones, sean las que sean, que sea jefe y actúe como tal. Esta generación de futbolistas no es para ir a un Mundial, no por sus capacidades técnicas (de las que siempre he dudado por cierto), pero sí por su sobradez personal. Falcao que le siga haciendo goles a Pacos Ferreira (no es una tienda de barrio, es un equipo de la liga portuguesa), Rodallega puede seguir soñando a ser futbolista en un equipo de medio pelo como el Wigan, y los que están condenados a meterle goles el año entrante al Bucaramanga, por algo será.
En conclusión, así como dije hace más de un año en este mismo blog: No había jugadores excepcionales, no había directivos responsables, no hay aficionados críticos, no existía un cuerpo técnico capacitado.
Era más fácil que la negra se ganara el Nobel de Paz. Igualmente injusto, pero más probable.
Tenemos ahora cuatro años para ajustar y aprender.
Espero, de todo corazón, que Pinto entienda que la Selección lo necesitaba, y espero que quienes le impidieron seguir a su cargo, reconozcan que se equivocaron. Y mucho.
PD: Qué casualidad. Los que decían que Lara nos clasificaría son los que dicen hoy que Pinto no hubiera sido capaz de hacerlo. Sabios del fútbol! Sigo estando seguro de que un equipo trabajador y disciplinado, que no dependiera de las timideces de Lara hubiera obtenido los puntos necesarios para estar al menos en la repesca.

sábado, 12 de septiembre de 2009

¿Y qué hubiera pasado si...?

¿Se imaginan la reacción del gobierno colombiano si quien hubiera pedido a la Fiscalía colombiana "rigurosas, exhaustivas e independientes" investigaciones en el caso de las chuzadas del DAS hubiera sido Chávez y no el Departamento de Estado de Estados Unidos?
¿Qué pasaría si quien hubiera opinado que el caso era "alarmante e inaceptable" hubiera sido Correa y no un funcionario de los Estados Unidos?
¿Intervención en asuntos internos o cooperación política?
¿Cuántos expresidentes colombianos correrían la misma suerte que Cjen-Shui-Bian, exmandatario tailandés , condenado a cadena perpetua por "malversación de fondos, lavado de dinero y sobornos"?
¿Cómo estaríamos si nunca hubiéramos destituido a Jorge Luis Pinto que salió de la Selección cuando nos separaban sólo tres puntos de quien ocupaba el segundo lugar en las eliminatorias mundialistas? A propósito, el rendimiento a hoy, faltando dos fechas para terminar el torneo, es idéntico para los dos técnicos: 42%. La diferencia es que hoy estamos eliminados. Y mi previsión es que de los seis puntos en disputa no ganaremos más de tres, lo que deja a Pinto muy por encima del rendimiento del pobre Lara, que efectivamente escupió pa´rriba y le cayó en la cara.
Y también a propósito, desde la última vez que fuimos a un mundial de mayores, nunca nos habían eliminado tan rápido.
Pero bueno, puedo estar juzgando apresuradamente al pendejazo del Lara: él dice que hay esperanzas de clasificar. Y hay gente que aún le cree.
Cosas que pasan por estas latitudes...
PD: Algunas horas después de escribir esta entrada, el Ministro del Interior venezolano abrió la bocota para decir que "el DAS es un importante cartel del narcotráfico". Prometo solemnemente, incluso por el Atlético Bucaramanga, que no tengo nada que ver con eso, que creo que no es cierto y que no soy, ni más faltaba, el líder de una célula chavista en Colombia. Sigo dudando de todo lo que tenga que ver con quienes viven más al oriente de Pamplona, Norte de Santander, no España.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Desde las tripas

Pocos momentos recuerdo de mi vida con tanta claridad y con tanta intensidad como la noche del 18 de agosto de 1989. La sensación de dolor que me causó la muerte de Luis Carlos Galán, cuando apenas tenía 15 años, sin duda determinó la mayoría de las decisiones vitales que tomé durante los veinte siguientes y espero, deseo fervientemente, que determine muchas de las que debo tomar en adelante, pero no en el sentido que podría interpretarse por las palabras que uso en estas líneas. El sentimiento que mueve esas decisiones no es, no ha sido, ni será de venganza. Ese dolor que sentí tan profundamente la noche que vi por primera vez las imágenes del cobarde asesinato de Galán a través del Noticiero Nacional, mientras terminaba un trabajo que debía entregar en la clase de filosofía de décimo grado el día siguiente, que era sábado, ha movilizado en mí la responsabilidad de ser cada día mejor ser humano para poder servir más a la gente que me rodea. No sé si lo haya logrado, sobre eso no voy a reflexionar, pero indudablemente las pequeñas y las grandes enseñanzas de Luis Carlos me han incitado a caminar por ese camino de automejoramiento y servicio público.

Galán me enseñó que se podía estar en desacuerdo sin lanzar una sola piedra, sin disparar una sola bala. Me enseñó que se debía ser vehemente en la defensa de los ideales propios, pero que a la vez era definitivo ofrecer siempre espacios para el disenso, con el fin de aprender y enriquecer las posiciones personales.

Gracias a mis padres, por supuesto, pero gracias a lo que conocí de Luis Carlos por su proximidad con ellos, aprendí que las normas se deben respetar, y que si se quieren modificar hay que hacerlo por las vías establecidas por el ordenamiento jurídico. Aprendí también a odiar la corrupción, aprendí a no tener puntos medios a la hora de criticarla, pero sobre todo aprendí a tener esperanza en Colombia (aunque aveces haya yo fallado a tan difícil tarea en un país tan jodido y desesperanzador como éste).

Por lo que significó para mí Galán, en vida, pensé en algún momento hacer política. El sistema y quienes intentaron hacer política junto conmigo me hicieron desistir de ello. Por lo que fue Galán durante todo mi periplo universitario (un arrume infinito de fotocopias y algunos libros que resumían o comentaban sus aportes a la política nacional), pensé que trabajar por los colombianos desde el sector público, sin hacer necesariamente política electoral, era la salida. Nuevamente, aunque espero que esta sea una sensación pasajera y que el tiempo y nuevas experiencias que están con seguridad en mi futuro me demuestren lo contrario, algunos a quienes vi ejercer cargos públicos en mi compañía y con mi colaboración, aún invocando el legado galanista, usaron las ventajas que ello les traía para enriquecerse y obtener un poder, que si hubiera dependido de su carisma y su verdadera vocación de servicio, nunca hubieran obtenido.

Recuerdo a Luis Carlos caminando, literalmente, Santander, cuando prefería bajarse del jeep descapotado que lo transportaba de Bucaramanga al Socorro mientras le acompañábamos en sus correrías políticas, su sonrisa para con la gente que le admiraba, su puño firme y su voz recia cuando atacaba a los corruptos y clamaba por una nueva forma de hacer política, por un nuevo país, su frente sudorosa cuando nos enseñaba a través de sus discursos que para cambiar lo que no nos gustaba de esta nación, para entonces tan atormentada, había que cambiar primero nosotros, en un acto altruista pero rentable para todos.

Recuerdo que gastaba horas de mis interminables días de vacaciones de primaria, en la campaña de 1982, haciendo dibujos de los afiches galanistas que evocaban también su "Renovación ahora o nunca".

Recuerdo incluso su última entrevista pública televisada en la que me sorprendió reconocer que alguien podía ser hincha de Millonarios y el Atlético Bucaramanga a la vez.

Recuerdo que durante los últimos veinte agostos me duele que su legado sea recordado sólo en esta época, tanto como me duele oir que políticos oportunistas invocan sus banderas para obtener votos y no para actuar conforme a ellas.

Recuerdo hoy que siempre me prometo no olvidar que en este país de odios ancestrales un valiente santandereano que quiso sinceramente a su nación me enseñó que a los hombres se les puede eliminar pero a las ideas no y que siempre adelante ni un paso atrás...

Hoy recuerdo como me he obligado a recordar durante los últimos veinte años, que Galán no puede morir, porque si le olvidamos, traicionamos el único discurso político verdaderamente audaz, honesto y sincero del último cuarto de siglo. Porque si lo olvido, traiciono al único político que cambió significativa y positivamente mi vida.

Ojalá su legado permanezca en los corazones de quienes entendimos, gracias a él, que este país puede cambiar, pero sólo a partir de los cambios que cada uno haga en su cotidianidad.

viernes, 26 de junio de 2009

You´re bad, you´re bad, you know it...

Perdonarán todos los fans del pedófilo Michael Jackson que por estos días se rasgan las vestiduras en Facebook dejando mensajes lastimeros por la muerte de su ídolo, pero sinceramente no entiendo tanto lagrimeo inútil.

Un señor que reniega de su raza y logra, con plata, modificar una de sus características distintivas, símbolo de su identidad, como el color de su piel, rechazando así no sólo su pigmentación, sino hasta cierto punto su cultura y sobretodo sus ancestros y raíces, no era un buen ejemplo para la juventud.

Un señor que durante los últimos años se dedicó a manosear (en el mejor de los casos) niños inocentes, a sacar bebés por el balcón mientras era fotografiado por la prensa mundial, que consumía drogas y quién sabe cuántas cosas más, no merece tanto pañuelo.

Su música es inmejorable, eso sí. Marcó la juventud de millones que, como yo, no nos perdíamos los lanzamientos de sus videos o hacíamos fila para comprar las grabaciones de sus conciertos, que siempre sobresalían por su espectacularidad.

Michael Jackson hoy ya no aportaba nada a la música, y al mundo del espectáculo sólo le brindaba titulares escandalosos. Lo primero se puede conseguir así haya muerto. Los escándalos, para beneficio de las madres de los niños de Neverland, han terminado.

Viva la buena música que dejó como legado este hombre gris (en todo sentido). Mueran con él las sombras de pederastia que le perseguían durante sus últimos años.

viernes, 19 de junio de 2009

Un alcalde de ambiente

Primero que todo, hoy aprovecho para pedir perdón por haber comparado a los jugadores de la selección Colombia de fútbol con hombres con problemas eréctiles. Aquellos a los que no se les para no merecen caer tan bajo.
Y ahora, si todavía alguien me lee, en especial después de mi desahogo futbolístico de la semana pasada, quisiera empezar recomendándole el video "Home" de Yann Arthus-Bertrand, que pueden encontrar en http://www.youtube.com/homeproject y que plasma, durante 90 exepcionales minutos valiéndose de imágenes panorámicas majestuosas, el brutal deterioro de las condiciones de vida en este planeta durante los últimos 50 años, como efecto de la acelerada urbanización, la expansión de la frontera agrícola, y también a los hábitos de consumo desenfrenados de sus habitantes. Es un llamado de atención con final optimista (muy raro en este tipo de documentales ambientales) que le abre los ojos, a quienes aún se niegan a reconocer el problema que tenemos todos quienes respiramos, bebemos, comemos y vivimos en este planeta.
Eso sí, si pueden verlo en inglés para evitar herir sus oídos con la narración en español de una Salma Hayek que pareció olvidar las tildes, mucho mejor.
Tildes aparte, el gobierno de Obama divulgó el pasado 16 de junio un reporte extenso sobre los efectos del cambio climático en Estados Unidos, que pueden encontrar en http://downloads.globalchange.gov/usimpacts/pdfs/climate-impacts-report.pdf y que es, por supuesto extrapolable a la situación en países como el nuestro, con costas sobre los dos océanos (u oceanos, como diría la Hayek en su pésima narración "atíldica").
Estoy convencido de que estamos tarde para modificar nuestros hábitos y ajustar nuestra escala de valores. Siempre lo digo: nada valdrá más que el aire limpio cuando el que respiramos no sea apto para nuestros pulmones. Hace 30 años, por ejemplo, era impensable que se vendiera agua embotellada en los supermercados, y mucho menos que se importara de Francia.
Por eso los invito a que midan su huella ecológica, un indicador que nos dice cuántos planetas necesitaríamos si toda la humanidad viviera y consumiera recursos naturales tal y como lo hacemos nosotros. Hace 4 años que me la medí por primera vez (la huella ecológica, lo otro me lo medí por primera vez hace mucho más) necesitaríamos 2 Tierras para vivir a mi ritmo de vida de ese entonces, si todos consumieran como yo. Hace un mes, el resultado fue 0.4. Afortunadamente, eso es lo que hacen los años y las invaluables enseñanzas de un hermano brillante. Lo que temo es que si me mido lo otro la tendencia sea la misma. En fin, su huella ecológica la pueden calcular en http://www.myfootprint.org/es/about_the_quiz/what_it_measures/. Los reto a que me ganen.
Pero toda esta carreta para poder echarle puyas a Samuelito, y a los que votaron por él, es decir, a la mayoría de quienes marcaron el tarjetón en las últimas elecciones municipales. El primero, un inepto, los segundos, con todo respeto, creo que se equivocaron flagrantemente. Que en el primer año los alcaldes no hacen nada, puede ser cierto, pero sólo cuando quien llega recibe una alcaldía anquilosada, quieta y poco exitosa. Pero este no fue el caso: Lucho fue un buen alcalde, y entregó su mandato con una dinámica que era muy difícil detener. Samuel lo ha logrado. ¿Reciclaje en Bogotá?, me suena, me suena. O me sonaba. ¿Contaminación sonora y visual? ¿Qué?, no le oigo bien.
Y en ámbitos diferentes al ambiental, me reservo mis comentarios para otro momento en que esté más emputado.
En cambio, Peñalosa, su contendor, acaba de ganar un premio ambiental en Gotemburgo por sus acciones en el campo del desarrollo sostenible, que se suma a los muchos reconocimientos que ha recibido en el tema de urbanismo.
Pues sí, Enrique Peñalosa se ganó el que llaman los entendidos (seguramente ninguno de los cuales votó por el Morenazo) el Nobel del medio ambiente por sus aportes a la sostenibilidad ambiental al promover las ciclorrutas, el transporte masivo (y a propósito ¿el Metro por el que eligieron al pelele dónde está?) y la movilidad peatonal en Bogotá. Es el primer latinoamericano en ganarlo (Al Gore, que seguramente tampoco le suena para nada a quienes votaron por Morenito, lo ganó en ediciones anteriores) y esperemos que no sea el último.
Yo estaré loco, pero si a Ingrid la nominan para el Nobel por no haber hecho nada, Peñalosa debería entrar en la baraja un año de estos.
Y seré iluso, pero quiero ver a ese señor sentado otra vez en el Palacio Liévano, para que le enseñe a los nietos del dictador cómo se gobierna para la gente del futuro y no para la del pasado.

viernes, 12 de junio de 2009

Putiados

Lara me cae mal, no lo puedo evitar. Y Falcao, El Guasón Rentería y Rodallega son perversos. No sé qué partido vieron los que eligieron como figura del partido del miércoles contra el peor equipo de Sureamérica al delantero (¿es delantero?) de River. El gol lo hizo por un grosero error del arquero peruano, y se comió 4 más. Es como elegir de figura a un arquero que regala cuatro goles pero tapa un penalty!!!! Radamel está entrenado para hacer goles, y ha hecho uno en los 14 partidos de las eliminatorias, y lo hizo contra los coleros. ¿Figura?

Que Colombia debía ganar y ganó, de acuerdo. Menos mal! Pero que debemos estar contentos como le reclamó Kempes a Marocco (con uno de los dos jugué mucho fútbol en mi infancia, adivinen cuál) en el "Hablemos de fútbol" de ESPN el jueves, no creo. ¿Contentos por ser séptimos entre diez?, ¿Contentos por ganarle al peor 1-0?, ¿Contentos por terminar sufriendo como lo hicimos el miércoles?, ¿Contentos por haber perdido 1-0 con un Argentina que se ha llevado 8 goles en tres partidos contra equipos que no están clasificados al mundial? !Contento debe estar Pinto, a quien sacaron como a un perro cuando estaba a 3 puntos del segundo mejor clasificado (algo así como si hoy tuvieramos los mismos puntos de Paraguay, siete más de los que tenemos realmente)!

En octubre escribía: "Hoy para clasificar a Suráfrica habrá que ganarle a Bolivia, Perú, Ecuador y Chile en Bogotá, que seguramente al final de la eliminatoria será la culpable de todos los males de esta tímida Selección. Y además, habrá que sacar mínimo 5 puntos de las visitas a Brasil, Asunción, Buenos Aires, Montevideo y Caracas". Hoy la tarea no está hecha: ahora debemos ganar a Ecuador y Chile en Bogotá y sacar al menos cuatro puntos de las visitas a Montevideo y Asunción. Y con un agravante, en los partidos de septiembre nuestros "extranjeros" (en la alineación con Perú ninguno de los jugadores actúa en equipos colombianos) estarán en un bajo nivel de forma porque apenas estarán empezando sus competiciones ligueras.

Un equipo de fútbol que no hace goles pero que de vez en cuando juega bonito es como un señor que chupa muy rico las tetas pero al que nunca se le para cuando tiene que meterlo. Y lo que están haciendo algunos periodistas es salir a decir, porque le ganamos a Perú, que es posible que algún día, antes del mundial, al señor se le vaya a parar. Vamos a ver si la mujer se aguanta la espera o le toca al hombre irse de putas cuatro años más.