2009 se termina y termina también la primera década del tercer milenio. Hora de balances, o desbalances, según se mire.
La capital de un país gobernado por un cura de izquierda -nada más peligroso- a quién además el Vaticano prohibió ser presidente y a quién tres mujeres demandan por líos de paternidad, fue declarada Capital americana de la Cultura -a algunos nos parecerá irónico-. Una exrepública comunista, recién creada en 1993, cuyo deporte nacional es el hockey sobre hielo, y que ha obtenido ya 7 medallas de oro en sus cuatro participaciones olímpicas, se convirtió en la desimosexta nación en adoptar el euro como moneda única.
El primer afrodescendiente presidente de los Estados Unidos se posesionó en enero, se ganó el Nobel de Paz hace unos meses, no ha cerrado Guantánamo -para lo cual le quedan treinta y ocho días de plazo- y luego envío más tropas a Afganistán argumentando algo así medio maturanesco, al estilo de "perder es ganar un poco".
Se celebró el primer juicio en la Corte Penal Internacional, contra un congolés reclutador y violador de menores, y se requirió por primera vez a un presidente en ejercicio, el de Sudán, por crímenes de lesa humanidad. Se posesionó la primera lesbiana como presidenta de un país. Un satélite ruso chocó con uno norteamericano sobre Siberia, mataron al presidente de Guinea-Bissau, con nombre de futbolista brasilero, mientras descansaba en su residencia. Ocurrieron dos golpes de estado: uno en Madagascar y otro aparentemente en Honduras. Condenaron a Fujimori a 25 años de cárcel y ganó la izquierda en Uruguay.
En abril los marranos se convirtieron en el peor enemigo de la humanidad al ser causantes de la que hoy se conoce como gripa AH1N1, que a diferencia de la gripe común, que mató según la OMS a casi 1 millón de personas en 2009, sólo mató hasta noviembre 22 a menos de 8.000 personas, pero logró generar un sentimiento de histeria hipocondriaca en todo el mundo.
Se acabó la guerra civil en Sri Lanka, se suicidó el corrupto presidente sur coreano. Se cayó el avión de Air France en el océano Atlántico. La muerte de Jackson fue "blanco" de todos los periódicos del mundo y aún sigue dando de qué hablar. Los asiáticos pudieron ver el eclipse total de sol más largo del siglo, arrestaron a Polanski por tener relaciones sexuales con una menor de edad que hoy tiene más de 40. Se descubrieron 34 nuevos exoplanetas, sea lo que sea eso, pero se encontró agua en la luna. Fracasó la Cumbre de Copenhague, se murieron Ricardo Montalbán, Raúl Alfonsín, Mario Benedetti, David Carradine (aparentemente mientras se extrangulaba para aumentar el placer masturbatorio), Walter Cronkite, Bobby Robson (nos quedamos sin saber si se había robado las joyas en Bogotá), Corazón Aquino ("Not here, heart"), desapareció el clan Keneddy con la muerte de Ted. Murieron Patrick Swayze, "La Negra" Sosa, Farrah Fawcett, Levi- Strauss, Robert Enke, arquero de la actual selección alemana, el futbolista mexicano ex Once Caldas, De Nigris, Paul Samuelson y Dani Jarque, ex capitán del Espanyol.
Slumdog Millionarie barrió en los Oscar, Juanes ganó el Grammy a mejor album pop latino, el Nobel de economía lo ganó por primera vez una mujer, el reinado de Cartagena lo ganó, como casi siempre una que no debía ganarlo. También como casi siempre, a Colombia se le escapó un mundial de fútbol, Liga Deportiva de Quito se consolidó como el mejor equipo suramericano de la década, y Uribe no nos dijo nunca si había solucionado las encrucijadas de su alma o si veía venir la famosa hecatombe. Santa Fe volvió a ganar un título y volvió a perder otro. Millonarios volvió a quedar por fuera de los 8. Bucaramanga seguramente se quedará en la B y Junior echó al técnico que lo salvó del decenso en 2008, le dio un subtítulo en el primer semestre del año, y lo mandó directo a la Libertadores de 2010.
Liberaron más secuestrados, secuestraron a más libres. Caimanes fue campeón de beisbol, renunció Uribito para dizque ser Presidente, pero el Agro Ingreso seguro lo manda pa la cárcel. Nosotros también enviamos tropas a Afganistán, como si acá nos sobraran, sufrimos el escándalo de las chuzadas del DAS, se murieron Víctor Renán, Dartagnan, el maestro Escalona, el fotógrafo Manuel H. Y sobrevivieron Pacheco, Gloria Valencia de Castaño y el Mono Jojoy.
La Iglesia siguió opinando más de la cuenta y la gente votando menos de lo que debe.
Yo gané unos pocos kilos y perdí unos muchos pelos.
Pero el 2010 se viene con toda: el 25 de febrero se celebra el Día Internacional de faltar a clase, fiesta de la cual desconozco su historia, pero sé que es bastante reciente porque nunca recuerdo haberla celebrado de manera intencional. Elecciones presidenciales en mayo, mundial de fútbol con España otra vez favorito, se estrenará la nueva película de Harry Potter, seguramente Millonarios no pasará a los cuadrangulares ninguno de los dos semestres y Bucaramanga seguirá en la B. Fidel Castro se muere pero Ratzinger Z no. Tampoco nos ganaremos el Nobel de la Paz, seguiremos malgastando los recursos naturales y la temperatura del planeta seguirá subiendo lentamente. Habrá menos osos polares y más osos morales.
Pero sobre todo, pasarán como cada año, muchas cosas que se le le escaparían hasta a Nostradamus, porque en Colombia, el país de Aracataca, Yidis Medina y el Padre "Chucho", realmente cualquier cosa puede pasar.
martes, 15 de diciembre de 2009
jueves, 3 de diciembre de 2009
Segundo y último tiempo
La primera vez que fui al estadio fue a ver un partido Bucaramanga-Pereira por allá en 1979. Y diría que de los 10 primeros partidos que vi en estadios, unos 8 enfrentaron a los dos equipos que, por herencia, debieron gustarme. Pregunta: ¿Cómo carajos, después de ese comienzo, me siguió gustando el fútbol? Respuesta: Esperanza.
El 11 de octubre de 1981 vi al Bucaramanga perder con Junior y recuerdo aún el cuerpo sin vida de un aficionado de tantos que habían ingresado a la cancha para protestar una decisión arbitral en la esquina sur oriental del gramado.

Recuerdo de manera clara muchos de los goles de "el Negro" González, los pases de Janio Cabezas, recuerdo vívidamente "el Nene, al Pirata, al fondo y gol". Crecí con el "a Colombia se lo cuento, pero a Millos no se lo canto" del Profe González. Recuerdo al Tano Onis, al Rambo Sosa, las atajadas de Vasco, Landaburo y las embarradas de un paquetazo que se llamaba Guibaudo. Me sé lo que por esa época era el cántico de la improvisada barra de Dany (el de Dany Sandwich), un argentino que quién sabe hasta hace cuánto vivió en la ciudad y que cantaba sus melancolías tangueras en el Alfonso López: "Sí, sí señores, yo soy canario, yo soy canario de corazón, porque este año Bucaramanga, Bucaramanga, será el nuevo campeón". Y eso fue, señores, hace casi 30 años!!!!!
En 1991 recibí en Wisconsin, por correo regular, el recorte de la foto de prensa que mostraba el gol que Pedro Manuel Olaya le hizo desde mitad de cancha a Oscar Córdoba, para entonces arquero del Quindío. Seré el único verdadero hincha bumangués de mi edad que nunca haya visto ese gol, y que nunca lo verá, pero seré el único también que en su mente lo imagina, quizás, mucho mejor de lo que realmente fue.
Viajé -nuevamente a Pereira- a ver el partido en el que un desconocido apodado "el Coca-Cola" Valencia le dio un triunfo insuficiente a Bucaramanga y lo mandó a la B por primera vez. Esa tarde cantábamos "Ay qué pena me da que no se ha muerto el canario", mientras nos comunicaban con Pipe Zarruk que nos entrevistaba desde Santander y nos aclamaba al aire como un verdadero ejemplo de lealtad a un equipo tan flojo como el nuestro. Admiré al argentino Jorge Ramoa cuando dijo el día de la tragedia, después de varios meses de actuar como jugador y técnico: "Uno no es de donde nace, es de donde escoge vivir. Y yo soy bumangués. Por eso me duele tanto no poder responderle al público".
Ví partidos de esa primera B. Recuerdo uno contra el Cóndor en el Campín y otro contra Unicosta, con el que sellamos el regreso a la máxima categoría del fútbol colombiano. Me invitó Sergio como regalo, creo, de cumpleaños.
Viaje desde Bogotá para ver los partidos contra Quindío y América el año que fui
mos segundos. Disfruté con los penaltys que cobraba el "Mísil" Restrepo al estilo Panenka. Celebré a rabiar el gol Nelson Gómez contra el Barcelona de Guayaquil en la Libertadores del 98. Lloré cuando pasamos como mejor tercero del grupo. Putié al camerunés Oyé Flavié más de una vez. Al año siguiente recriminé al taxista que me recogió en el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra al recordarle que el Bolívar nos había eliminado del torneo continental.
mos segundos. Disfruté con los penaltys que cobraba el "Mísil" Restrepo al estilo Panenka. Celebré a rabiar el gol Nelson Gómez contra el Barcelona de Guayaquil en la Libertadores del 98. Lloré cuando pasamos como mejor tercero del grupo. Putié al camerunés Oyé Flavié más de una vez. Al año siguiente recriminé al taxista que me recogió en el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra al recordarle que el Bolívar nos había eliminado del torneo continental.En los doce años, no seguidos, que he vivido en Bogotá, sólo falté a un partido del equipo en Bogotá, porque esa tarde me fracturé dos veces el cúbito y una el radio. Y adivinen: ganamos con gol del "Jeño" Uribe.
Viajé por carretera un sábado a Envigado para verlo jugar en el Parque Estadio y regresar después del partido porque el lunes tenía un parcial de Econometría a primera hora. Ni Bucaramanga ganó, ni yo pasé el parcial.
Sufrí, desde España, el triangular que nos permitió mantener la categoría en 2001. Recuerdo que oía las transmisiones de los partidos en el Carrusel Deportivo vía Internet a la una de la mañana, hora de Barcelona.
Le hice barra a todos los equipos contra los que jugó el Cúcuta en la Copa Libe
rtadores en la que llegó a semifinales. Odié a Millonarios, aunque no supe realmente nunca la razón. Sufrí cuando el Envigado nos quitó un invicto de cuarenta jornadas en el Alfonso López (aunque ahora no sé si ese hecho lo imaginé para agrandar las pocas glorias que nos ha brindado el equipo). Celebré la contratación del "Bombardero" Valenciano y no entendí la salida del "Chontico" Herrera. Abracé al "Kiko" Barrios en el Hotel Torreón de Pereira un día que nos dejaron entrar al lugar de la concentración. Muy concentrados no estaban.
rtadores en la que llegó a semifinales. Odié a Millonarios, aunque no supe realmente nunca la razón. Sufrí cuando el Envigado nos quitó un invicto de cuarenta jornadas en el Alfonso López (aunque ahora no sé si ese hecho lo imaginé para agrandar las pocas glorias que nos ha brindado el equipo). Celebré la contratación del "Bombardero" Valenciano y no entendí la salida del "Chontico" Herrera. Abracé al "Kiko" Barrios en el Hotel Torreón de Pereira un día que nos dejaron entrar al lugar de la concentración. Muy concentrados no estaban. Recuerdo al "Pony" Maturana, a la "Piraña" Díaz, al "Niche" Guerrero, cuando era un desconocido y vestía la camiseta amarilla, al "Palomo", ya en las últimas, al "África" Umaña, cuando no era calvo como hoy, al "Mico" García, hermano de Beatriz, mi profesora de español de ese entonces, y alumno de mi papá en la UNAB. Los recuerdo a todos.
Escribí en este mismo blog el día que nos mandaron nuevamente a la B. Sufrí todo un año completo para verlos de nuevo en la A.En el matrimonio de Tavo, el día de la última victoria leoparda, frente a un equipo que se llama Atlético la Sabana y viste un uniforme igual al de Camerún, me puse la camiseta del Atlético y salí a cantarle "Mi hermano y yo" al homenajeado.
Pero esta semana me dí cuenta que ese Bucaramanga, el que vi anoche, es
tá condenado a permanecer en la segunda categoría por mucho tiempo. Descubrí que el fútbol es para disfrutarlo y que cuando se juega como he visto jugar al Atlético todo este año, no disfrutan ni los jugadores.
Pereira merece quedarse en la A, los responsables de esta promoción no son sus actuales jugadores, sino los que defendieron sus colores en 2007 y 2008. Están en los cuadrangulares y el peor de los matecañas es mejor que el menos malo del Bucaramanga.
Sólo un milagro nos pondría en la A el 17 de diciembre, pero por primera vez en mi vida no quiero milagros. Deseo, con todo el corazón, que "el Artrítico" se quede en la B. El fútbol colombiano, ya bien jodido, no necesita un equipo tan malo en su máxima categoría. Será seguir viendo a equipos como el
Pasto, Chicó y Cortuluá quedar campeones antes que a los "Leopardos". Será seguir sufriendo, en lugar de disfrutar. Será seguir creyendo en imposibles. Será seguir pensando que algún día, antes de morirme, el Bucaramanga será un equipo decente y gane, al menos por una única vez, el campeonato colombiano de primera categoría. Será seguir imaginando ese partido en el que un negrito, que seguramente aún no ha nacido, le hace un gol de chilena en el minuto noventa y tres a Nacional y nos da la estrella que siempre hemos soñado. Sólo espero que, en ese momento, mi corazón aún esté en condiciones de soportarlo.
Pasto, Chicó y Cortuluá quedar campeones antes que a los "Leopardos". Será seguir sufriendo, en lugar de disfrutar. Será seguir creyendo en imposibles. Será seguir pensando que algún día, antes de morirme, el Bucaramanga será un equipo decente y gane, al menos por una única vez, el campeonato colombiano de primera categoría. Será seguir imaginando ese partido en el que un negrito, que seguramente aún no ha nacido, le hace un gol de chilena en el minuto noventa y tres a Nacional y nos da la estrella que siempre hemos soñado. Sólo espero que, en ese momento, mi corazón aún esté en condiciones de soportarlo.domingo, 29 de noviembre de 2009
Intermedio
El Barcelona es indiscutiblemente el mejor equipo del mundo hoy. El Madrid se le acerca pero no tiene con qué. El buen fútbol se juega con los pies y la cabeza de Iniesta y Xavi, con el corazón de Pujol y Piqué, dos gigantes, no con la mano de Florentino firmando contratos desorbitantes. 
Un buen preliminar para el sufrimiento y la tortura que se me viene encima. En 25 minutos empiezo a ver lo que seguro parecerá otro deporte: Bucaramanga- Tuluá. Que el dios del fútbol tenga piedad de mi, y que sus apóstoles me perdonen, porque sé que esto que estoy a punto de hacer es uno de los pecados capitales de un deporte que habla, desde hace un buen tiempo, catalán.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Primer tiempo

Que los directivos del fútbol colombiano sean unos ineptos y se inventen un torneo que valora mejor a un equipo como el Tuluá que suma hasta hoy 72 puntos, frente a otro, que como el Bucaramanga tiene 85 en lo que va de 2009, no es excusa. Las reglas estaban claras desde el primer pitazo del torneo.
Un torneo que pudo permitir que dos equipos que posiblemente estén en la B el próximo año: Pereira y Pasto, representaran al país en torneos internacionales de primera categoría.
Que nos tengan condenados a un sistema de campeonato amañado en favor de los equipos tradicionales de la A, pero que castiga a los históricos en la B, tampoco exime al Atlético de haber jugado el partido que jugó hoy en Tuluá. Ese sistema que para descender mide en un rango temporal de tres años, evitando que equipos grandes que difícilmente tienen seis campeonatos malos, bajen, y que no le da esa gabela a los equipos fuertes de la B en su afán para subir, también fue votado favorablemente por los genios de la dirección deportiva santandereana.
Que yo esté tan emputado en este momento no significa que el próximo sábado no vaya a estar pegado al radio haciéndole fuerza al Bucaramanga como si jugaran bien.
Quedan noventa minutos para saber si mi suerte futbolística es tan jodida como para enfrentar a mis dos equipos del alma en un partido doble de promoción. Para saber si el Bucaramanga nos sorprende con un partido diferente, con un equipo despierto que no se crea ganador en el papel, sino en el terreno de juego. Para saber si el Kiko entrena más y reza menos.
lunes, 26 de octubre de 2009
La televisión y la educación
Hace unos días llegó a mi Facebook una carta escrita por un arquitecto perocupado por la calidad de la televisión privada colombiana. Supongo, padre de familia, contribuyente juicioso de las arcas distritales, asistente a misa todos los domingos a la primera hora de la mañana y, es posible, donante de sangre.Luego de leer atentamente la misiva, ampliamente comentada de manera positiva por los ciberciudadanos, sentí unas ganas enormes de salir a comprar todos los dvd del Capo, el Cartel de los Sapos y las Muñecas de la Mafia, para comprobar, con mis propios ojos, que RCN y Caracol sí eran - tal y como afirmaba el remitente - unos de los grandes culpables de los líos en los que este país ha estado metido, aún desde antes que existiera la TV en el país. Novedosa conclusión, pero no muy convincente, por lo menos para mí.
En primer lugar, la carta acusa a los canales de televisión privada de "[haber] servido de
reafirmante y de estimulante para que ante el resto del mundo, Colombia sea visto como un nido de ratas, y por ende que los colombianos que viven en el extranjero sean discriminados, marginados,maltratados, agredidos moral y físicamente". En el resto del mundo, mi querido arquitecto, a los colombianos nos consideran mafiosos porque somos el primer país exportador de esas porquerías, y eso no se lo inventó RCN, ni Caracol, ni Uribe, ni Residente, ni nadie. Es una realidad. En el resto del mundo, querido amigo, hay 13.200 compatriotas encarcelados, 2.277 en España (allí somos subcampeones después de Marruecos, un país geográficamente más cercano a la madre patria) y poco más de 5.800 en Estados Unidos. Además, según cifras de la Cancillería, el 78% de los colombianos que se encuentran presos en otros países, fue detenido por delitos relacionados con narcotráfico. Los demás están acusados por violaciones a leyes migratorias, hurto, atraco, homicidios y tráfico de personas. Todo un abanico de posibilidades. Esa es nuestra malicia indígena. Es que los colombianos somos echaos pa´lante. !!!Oh Gloria Inmarcesible!!!.Desde el 2000, el número de colombianos presos en España se ha multiplicado por 8. Los colombianos representamos hoy, según datos de las instituciones penitenciarias españolas, el 0,7% de la población total de ese país, pero también el 3,7% -cinco veces más- de sus presos. Y en Estados Unidos, por cada 100 colombianos que viven allí, uno está tras las rejas.
Los datos son concluyentes, a mi modo de ver: los colombianos somos vistos como ladrones e infractores de la ley en el extranjero porque las estadísticas así lo determinan, no porque las producciones de la televisión privada colombiana hayan permeado de tal forma el imaginario de los extranjeros. Y hay que decir algo más, muchos de los colombianos que delinquen en esos dos países, por lo menos, no están tras las rejas. En Barcelona me robó la billetera un colombiano con una camiseta del Nacional y en Bruselas vi grupos de colombianos colarse olímpicamente en el metro, orgullosos de su viveza.
En segundo lugar, el responsable de la carta manifiesta que, además de ser culpables del maltrato al que nos vemos avocados los colombianos en el extranjero, los canales son corresponsables de reproducir en la juventud colombiana mensajes equivocados sobre cómo debe vivirse la vida. En eso puedo llegar a estar parcialmente de acuerdo, pero haciendo muchísimas salvedades, algunas de las cuales menciono a continuación.
Pero la cosa no es así: según Corpoeducación "una persona sin educación primaria tiene un 80% de probabilidad de continuar siendo pobre. Está comprobado que la educación es clave para combatir la pobreza y que se necesitan por lo menos doce años de estudio para lograrlo. Cuando la educación es de mala calidad o no alcanza los doce años, la probabilidad de tener hijos pobres o más pobres varía entre 82% y 91%". Y la educación no es únicamente la televisión, la educación son - principalmente - los papás, los hermanos, la familia, el barrio. Pero sobre todo, un niño educado no es fácilmente influenciable por los mensajes de entretenimiento que emite la televisión.
Mi otra conclusión: la televisión influye negativamente en las conductas de los televidentes únicamente cuando existen condiciones previas, ajenas a ella, de las que no puede ser responsable, que así lo permitan. El problema, señor arquitecto no es poner más Naturalia y menos capos, la solución es evitar que se generen esos condicionamientos previos que sirven de catalizadores externos para que la TV sea transmisora de antivalores. El problema es la familia, la escuela, no la pantalla, ni Pablo Laserna. Prohibirles ver TV no soluciona la cosa, enseñarlos a verla dándoles herramientas para que sepan qué está bien y qué no, es la verdadera solución. La responsabilidad no es de RCN, es suya y mía.
¿O es que Pablo Escobar terminó siendo el delincuente que fue por ver tanta televisión durante los años sesenta?, ¿O los Rodríguez Orejuela montaron el cartel de Cali para parecerse a Baretta y a Los Ángeles de Charlie -válgame dios, que serie tan dañina-? No!!!¿O es que usted cree que en Estados Unidos todas las mujeres son prostitutas y todos los hombres son ladrones o detectives privados?, ¿y que en España todas van con castañuelas y a todos les cae bien el Rey? No creo, porque usted, aunque no parece, debe ser inteligente, y no traga entero todos los mensajes emitidos por la caja hipnotizadora.
Además, si el problema son los medios, no permitamos a los jóvenes leer prensa, navegar en internet. Que no conozcan nuestra historia colombiana, plagada de actos violentos, guerras civiles y sangre. Que ni se les ocurra ver noticieros. Y Café con Aroma de Mujer, ni de riesgos: infidelidad y personajes tomando guaro mientras trabajan. Betty la Fea: ladrones de empresas y triquiñuelas financieras en el transfondo de una novela que enseña el tierno mensaje de que ser feo no importa. Horror!!!. Y qué me dicen del Chavo del Ocho: Deudores morosos, huérfanos indigentes, golpizas y ridiculizaciones frecuentes a los niños. Qué la virgen y todos los santos nos protejan!!!! Bob Esponja, un muñeco homosexual!!! El apocalipsis!!!
Todas esas cosas hacen parte de la vida. De esa sociedad que usted y yo, y mis bisabuelos y los suyos construimos. RCN y Caracol son apenas reproductores de esa realidad, y eso, desde mi punto de vista, es positivo. El problema no es la manera como se emite el mensaje, querido arquitecto, el problema es la manera como permitimos que sea recibido. Un mundo en el que los canales privados colombianos sólo emitieran aburridos programas culturales, digamos por
ejemplo Romeo y Julieta, en el horario prime (Ojo: suicidio, odios, amores prematrimoniales, asesinatos) no sólo sería aburridísimo, sino que privaría a nuestra juventud de enterarse cómo es el mundo que está allá afuera.Creo que el deber de los medios es mostrar la realidad y la de los mediadores (usted, yo, todos nosotros), explicarle a nuestra juventud qué está bien y qué está mal, para que la televisión no se convierta en esa máquina diabólica a la que usted, injustificadamente culpa de muchos de nuestros males.
domingo, 18 de octubre de 2009
Lo que nos espera
No creo en derechas ni en izquierdas. Y tampoco en los que usan esta dicotomía para culparla de todos nuestros males. La manera de hacer política, con muy pocas excepciones de fondo es la misma. La forma de hacer oposición de unos y otros, sin duda, es aún más parecida: decir "no" a todo.No creo en la juventud que celebra el "Soy fucking de izquierda y tengo mis Adidas bien puestas que me contradicen, y el que no se contradiga en esta vida que me lo diga en la cara" de un pseudo cantante que también dice "quiero consumir de tu perejil y tu vinistes amazónica como Brasil, tu vinistes a matar como Kill Bill, tu vinistes a beber cerveza de barril, tu sabes que conmigo tu tienes refill". Entre otras, ¿qué carajos tiene que venir a decir un cantante puertorriqueño (territorio no incorporado de Estados Unidos) sobre los problemas colombianos?.
Creo menos en una juventud que critica a los sucesivos gobiernos de este país (y a los sucesivos de Uribe) y que nunca en la vida ha tachado un tarjetón.
Me resisto a dejar este país en manos de las nuevas generaciones que se creen de izquierda y les da pereza leer El Capital porque la letra de las fotocopias son muy chiquitas.
Si el país queda en manos de esos estudiantes que retuvieron al rector de la Nacional durante horas de una manera -para los que defienden la dicotomía- que parace más bien un accionar de la ultraderecha, apague y vámonos.
La oposición debe ser ilustrada. Decir que "no" lo hace cualquier pendejo. Argumentar las razones del "no" lo hace cualquier político o cualquier estudiante. Convencer a los que opinan diferente a uno es mucho más difícil, y requiere, sobretodo de tolerancia, de un absoluto respeto por las normas y sobretodo un reconocimiento de la diferencia.
Me preocupa ver jovenes que reivindican al "Eme" pero critican los falsos positivos, sin ser capaces de entender que tomarse a sangre y fuego el Palacio de Justicia es casi lo mismo que matar jóvenes de Soacha para hacerlos pasar por guerrilleros. Y no voy a explicar porque uso la palabra "casi".
Me preocupa la torpeza y el facilismo con que la juventud está asumiendo sus responsabilidades políticas. Una juventud que no lee, que no escribe, que no vota, que no se hace elegir, y que por todo ello no es capaz de tener la perspectiva histórica de que el país está mejor que hace ocho años (aunque puede que no mejor que hace cuatro).
Me preocupa esta generación del "no a Uribe", del "sí a Residente", del "sí a la papa bomba", del "sí a la violencia como forma de lucha política".
Hacer país implica, desde mi punto de vista, mucho más que criticar todo. Ya nos lo enseñó uno de los mejores políticos de izquierda de la historia de este país cuando decía que era mucho más fácil hacer oposición que gobernar (así hoy ande por ahí borrachito amenzando de muerte a camarógrafos y presentadoras de noticias).
Hacer país implica reconocer los aciertos del otro, reclamar responsabilidades a los verdaderos responsables, pero proponiendo soluciones, y también requiere leer fotocopias con letra chiquita y escribir ensayos con buena ortografía.
Ya me lo decía Jaime Garzón cuando compartimos oficina y un par de entrevistas por allá en 1998: "Esta generación no tiene esperanzas, los pelaos no hacen propuestas. Viven en el nada, en un domingo eterno, en la rumba permanente. Los jóvenes de hoy no asumen que el país es suyo..."
POST DATA: No sé cómo será en Venezuela, pero ¿por qué será que la Constitución colombiana considera delito espiar la correspondencia ajena y no la infidelidad?. Algunas lectoras dirán que la mayoría de los constituyentes eran hombres. Yo no sé.
martes, 13 de octubre de 2009
Pinto le pintó la cara a Lara. Tralalará!!
Los jugadores de la Selección, su tecniquito y los directivos de la Federación me dieron la razón. Y ahora, la prensa deportiva y los aficionados, aunque sólo cuando les cayó la olla de agua hirviendo en la cara, reconocen que sacar a Pinto pudo haber sido un error y que Lara no es un buen técnico.
Ahora veo en la prensa súplicas desgarradoras añorando a Bielsa, regañón y disciplinado, sentado en el banquillo de Colombia, y no en el de Chile, hoy clasificado. Había que verlo soltando madrazos en Medellín con el partido ya 2-4 en favor de los suyos. Y yo no vi durante los últimos años a ningún chileno lloriqueando porque el argentino los trataba mal, porque llovia mucho, porque la prensa era injusta. Nada de eso. Allá entendieron que sólo la disciplina y el trabajo llevan a un Mundial.
El balance no puede ser peor: Se nos olvidó defender. Chile nos empacó 8 goles en dos partidos, el promedio de goles recibidos en esta eliminatoria fue el peor desde 1986, el ofensivo también. Para atacar nunca hemos sido buenos. Hoy somos el antepenúltimo equipo de Suramérica.
Eliminados en la penúltima jornada, con un futuro incierto desde el punto de vista institucional y deportivo. ¿Debe Lara seguir?, ¿Técnico extranjero?, ¿Patrocinar mejor el patinaje?. Lara debe irse, del país ojalá. La nacionalidad del técnico creo que es secundaria. Lo que necesitamos es un director que haga valer sus opiniones, sean las que sean, que sea jefe y actúe como tal. Esta generación de futbolistas no es para ir a un Mundial, no por sus capacidades técnicas (de las que siempre he dudado por cierto), pero sí por su sobradez personal. Falcao que le siga haciendo goles a Pacos Ferreira (no es una tienda de barrio, es un equipo de la liga portuguesa), Rodallega puede seguir soñando a ser futbolista en un equipo de medio pelo como el Wigan, y los que están condenados a meterle goles el año entrante al Bucaramanga, por algo será.
En conclusión, así como dije hace más de un año en este mismo blog: No había jugadores excepcionales, no había directivos responsables, no hay aficionados críticos, no existía un cuerpo técnico capacitado.
Era más fácil que la negra se ganara el Nobel de Paz. Igualmente injusto, pero más probable.
Tenemos ahora cuatro años para ajustar y aprender.
Espero, de todo corazón, que Pinto entienda que la Selección lo necesitaba, y espero que quienes le impidieron seguir a su cargo, reconozcan que se equivocaron. Y mucho.
PD: Qué casualidad. Los que decían que Lara nos clasificaría son los que dicen hoy que Pinto no hubiera sido capaz de hacerlo. Sabios del fútbol! Sigo estando seguro de que un equipo trabajador y disciplinado, que no dependiera de las timideces de Lara hubiera obtenido los puntos necesarios para estar al menos en la repesca.
Ahora veo en la prensa súplicas desgarradoras añorando a Bielsa, regañón y disciplinado, sentado en el banquillo de Colombia, y no en el de Chile, hoy clasificado. Había que verlo soltando madrazos en Medellín con el partido ya 2-4 en favor de los suyos. Y yo no vi durante los últimos años a ningún chileno lloriqueando porque el argentino los trataba mal, porque llovia mucho, porque la prensa era injusta. Nada de eso. Allá entendieron que sólo la disciplina y el trabajo llevan a un Mundial.
El balance no puede ser peor: Se nos olvidó defender. Chile nos empacó 8 goles en dos partidos, el promedio de goles recibidos en esta eliminatoria fue el peor desde 1986, el ofensivo también. Para atacar nunca hemos sido buenos. Hoy somos el antepenúltimo equipo de Suramérica.
Eliminados en la penúltima jornada, con un futuro incierto desde el punto de vista institucional y deportivo. ¿Debe Lara seguir?, ¿Técnico extranjero?, ¿Patrocinar mejor el patinaje?. Lara debe irse, del país ojalá. La nacionalidad del técnico creo que es secundaria. Lo que necesitamos es un director que haga valer sus opiniones, sean las que sean, que sea jefe y actúe como tal. Esta generación de futbolistas no es para ir a un Mundial, no por sus capacidades técnicas (de las que siempre he dudado por cierto), pero sí por su sobradez personal. Falcao que le siga haciendo goles a Pacos Ferreira (no es una tienda de barrio, es un equipo de la liga portuguesa), Rodallega puede seguir soñando a ser futbolista en un equipo de medio pelo como el Wigan, y los que están condenados a meterle goles el año entrante al Bucaramanga, por algo será.
En conclusión, así como dije hace más de un año en este mismo blog: No había jugadores excepcionales, no había directivos responsables, no hay aficionados críticos, no existía un cuerpo técnico capacitado.
Era más fácil que la negra se ganara el Nobel de Paz. Igualmente injusto, pero más probable.
Tenemos ahora cuatro años para ajustar y aprender.
Espero, de todo corazón, que Pinto entienda que la Selección lo necesitaba, y espero que quienes le impidieron seguir a su cargo, reconozcan que se equivocaron. Y mucho.
PD: Qué casualidad. Los que decían que Lara nos clasificaría son los que dicen hoy que Pinto no hubiera sido capaz de hacerlo. Sabios del fútbol! Sigo estando seguro de que un equipo trabajador y disciplinado, que no dependiera de las timideces de Lara hubiera obtenido los puntos necesarios para estar al menos en la repesca.
sábado, 12 de septiembre de 2009
¿Y qué hubiera pasado si...?
¿Se imaginan la reacción del gobierno colombiano si quien hubiera pedido a la Fiscalía colombiana "rigurosas, exhaustivas e independientes" investigaciones en el caso de las chuzadas del DAS hubiera sido Chávez y no el Departamento de Estado de Estados Unidos?
¿Qué pasaría si quien hubiera opinado que el caso era "alarmante e inaceptable" hubiera sido Correa y no un funcionario de los Estados Unidos?
¿Intervención en asuntos internos o cooperación política?
¿Cuántos expresidentes colombianos correrían la misma suerte que Cjen-Shui-Bian, exmandatario tailandés , condenado a cadena perpetua por "malversación de fondos, lavado de dinero y sobornos"?
¿Cómo estaríamos si nunca hubiéramos destituido a Jorge Luis Pinto que salió de la Selección cuando nos separaban sólo tres puntos de quien ocupaba el segundo lugar en las eliminatorias mundialistas? A propósito, el rendimiento a hoy, faltando dos fechas para terminar el torneo, es idéntico para los dos técnicos: 42%. La diferencia es que hoy estamos eliminados. Y mi previsión es que de los seis puntos en disputa no ganaremos más de tres, lo que deja a Pinto muy por encima del rendimiento del pobre Lara, que efectivamente escupió pa´rriba y le cayó en la cara.
Y también a propósito, desde la última vez que fuimos a un mundial de mayores, nunca nos habían eliminado tan rápido.
Pero bueno, puedo estar juzgando apresuradamente al pendejazo del Lara: él dice que hay esperanzas de clasificar. Y hay gente que aún le cree.
Cosas que pasan por estas latitudes...
PD: Algunas horas después de escribir esta entrada, el Ministro del Interior venezolano abrió la bocota para decir que "el DAS es un importante cartel del narcotráfico". Prometo solemnemente, incluso por el Atlético Bucaramanga, que no tengo nada que ver con eso, que creo que no es cierto y que no soy, ni más faltaba, el líder de una célula chavista en Colombia. Sigo dudando de todo lo que tenga que ver con quienes viven más al oriente de Pamplona, Norte de Santander, no España.
¿Qué pasaría si quien hubiera opinado que el caso era "alarmante e inaceptable" hubiera sido Correa y no un funcionario de los Estados Unidos?
¿Intervención en asuntos internos o cooperación política?
¿Cuántos expresidentes colombianos correrían la misma suerte que Cjen-Shui-Bian, exmandatario tailandés , condenado a cadena perpetua por "malversación de fondos, lavado de dinero y sobornos"?
¿Cómo estaríamos si nunca hubiéramos destituido a Jorge Luis Pinto que salió de la Selección cuando nos separaban sólo tres puntos de quien ocupaba el segundo lugar en las eliminatorias mundialistas? A propósito, el rendimiento a hoy, faltando dos fechas para terminar el torneo, es idéntico para los dos técnicos: 42%. La diferencia es que hoy estamos eliminados. Y mi previsión es que de los seis puntos en disputa no ganaremos más de tres, lo que deja a Pinto muy por encima del rendimiento del pobre Lara, que efectivamente escupió pa´rriba y le cayó en la cara.
Y también a propósito, desde la última vez que fuimos a un mundial de mayores, nunca nos habían eliminado tan rápido.
Pero bueno, puedo estar juzgando apresuradamente al pendejazo del Lara: él dice que hay esperanzas de clasificar. Y hay gente que aún le cree.
Cosas que pasan por estas latitudes...
PD: Algunas horas después de escribir esta entrada, el Ministro del Interior venezolano abrió la bocota para decir que "el DAS es un importante cartel del narcotráfico". Prometo solemnemente, incluso por el Atlético Bucaramanga, que no tengo nada que ver con eso, que creo que no es cierto y que no soy, ni más faltaba, el líder de una célula chavista en Colombia. Sigo dudando de todo lo que tenga que ver con quienes viven más al oriente de Pamplona, Norte de Santander, no España.
miércoles, 19 de agosto de 2009
Desde las tripas
Pocos momentos recuerdo de mi vida con tanta claridad y con tanta intensidad como la noche del 18 de agosto de 1989. La sensación de dolor que me causó la muerte de Luis Carlos Galán, cuando apenas tenía 15 años, sin duda determinó la mayoría de las decisiones vitales que tomé durante los veinte siguientes y espero, deseo fervientemente, que determine muchas de las que debo tomar en adelante, pero no en el sentido que podría interpretarse por las palabras que uso en estas líneas. El sentimiento que mueve esas decisiones no es, no ha sido, ni será de venganza. Ese dolor que sentí tan profundamente la noche que vi por primera vez las imágenes del cobarde asesinato de Galán a través del Noticiero Nacional, mientras terminaba un trabajo que debía entregar en la clase de filosofía de décimo grado el día siguiente, que era sábado, ha movilizado en mí la responsabilidad de ser cada día mejor ser humano para poder servir más a la gente que me rodea. No sé si lo haya logrado, sobre eso no voy a reflexionar, pero indudablemente las pequeñas y las grandes enseñanzas de Luis Carlos me han incitado a caminar por ese camino de automejoramiento y servicio público.Galán me enseñó que se podía estar en desacuerdo sin lanzar una sola piedra, sin disparar una sola bala. Me enseñó que se debía ser vehemente en la defensa de los ideales propios, pero que a la vez era definitivo ofrecer siempre espacios para el disenso, con el fin de aprender y enriquecer las posiciones personales.

Gracias a mis padres, por supuesto, pero gracias a lo que conocí de Luis Carlos por su proximidad con ellos, aprendí que las normas se deben respetar, y que si se quieren modificar hay que hacerlo por las vías establecidas por el ordenamiento jurídico. Aprendí también a odiar la corrupción, aprendí a no tener puntos medios a la hora de criticarla, pero sobre todo aprendí a tener esperanza en Colombia (aunque aveces haya yo fallado a tan difícil tarea en un país tan jodido y desesperanzador como éste).
Por lo que significó para mí Galán, en vida, pensé en algún momento hacer política. El sistema y quienes intentaron hacer política junto conmigo me hicieron desistir de ello. Por lo que fue Galán durante todo mi periplo universitario (un arrume infinito de fotocopias y algunos libros que resumían o comentaban sus aportes a la política nacional), pensé que trabajar por los colombianos desde el sector público, sin hacer necesariamente política electoral, era la salida. Nuevamente, aunque espero que esta sea una sensación pasajera y que el tiempo y nuevas experiencias que están con seguridad en mi futuro me demuestren lo contrario, algunos a quienes vi ejercer cargos públicos en mi compañía y con mi colaboración, aún invocando el legado galanista, usaron las ventajas que ello les traía para enriquecerse y obtener un poder, que si hubiera dependido de su carisma y su verdadera vocación de servicio, nunca hubieran obtenido.
Recuerdo a Luis Carlos caminando, literalmente, Santander, cuando prefería bajarse del jeep descapotado que lo transportaba de Bucaramanga al Socorro mientras le acompañábamos en sus correrías políticas, su sonrisa para con la gente que le admiraba, su puño firme y su voz recia cuando atacaba a los corruptos y clamaba por una nueva forma de hacer política, por un nuevo país, su frente sudorosa cuando nos enseñaba a través de sus discursos que para cambiar lo que no nos gustaba de esta nación, para entonces tan atormentada, había que cambiar primero nosotros, en un acto altruista pero rentable para todos.
Recuerdo que gastaba horas de mis interminables días de vacaciones de primaria, en la campaña de 1982, haciendo dibujos de los afiches galanistas que evocaban también su "Renovación ahora o nunca".
Recuerdo incluso su última entrevista pública televisada en la que me sorprendió reconocer que alguien podía ser hincha de Millonarios y el Atlético Bucaramanga a la vez.
Recuerdo que durante los últimos veinte agostos me duele que su legado sea recordado sólo en esta época, tanto como me duele oir que políticos oportunistas invocan sus banderas para obtener votos y no para actuar conforme a ellas.
Recuerdo hoy que siempre me prometo no olvidar que en este país de odios ancestrales un valiente santandereano que quiso sinceramente a su nación me enseñó que a los hombres se les puede eliminar pero a las ideas no y que siempre adelante ni un paso atrás...
Hoy recuerdo como me he obligado a recordar durante los últimos veinte años, que Galán no puede morir, porque si le olvidamos, traicionamos el único discurso político verdaderamente audaz, honesto y sincero del último cuarto de siglo. Porque si lo olvido, traiciono al único político que cambió significativa y positivamente mi vida.
Ojalá su legado permanezca en los corazones de quienes entendimos, gracias a él, que este país puede cambiar, pero sólo a partir de los cambios que cada uno haga en su cotidianidad.
viernes, 26 de junio de 2009
You´re bad, you´re bad, you know it...
Perdonarán todos los fans del pedófilo Michael Jackson que por estos días se rasgan las vestiduras en Facebook dejando mensajes lastimeros por la muerte de su ídolo, pero sinceramente no entiendo tanto lagrimeo inútil.Un señor que reniega de su raza y logra, con plata, modificar una de sus características distintivas, símbolo de su identidad, como el color de su piel, rechazando así no sólo su pigmentación, sino hasta cierto punto su cultura y sobretodo sus ancestros y raíces, no era un buen ejemplo para la juventud.
Un señor que durante los últimos años se dedicó a manosear (en el mejor de los casos) niños inocentes, a sacar bebés por el balcón mientras era fotografiado por la prensa mundial, que consumía drogas y quién sabe cuántas cosas más, no merece tanto pañuelo.
Su música es inmejorable, eso sí. Marcó la juventud de millones que, como yo, no nos perdíamos los lanzamientos de sus videos o hacíamos fila para comprar las grabaciones de sus conciertos, que siempre sobresalían por su espectacularidad.
Michael Jackson hoy ya no aportaba nada a la música, y al mundo del espectáculo sólo le brindaba titulares escandalosos. Lo primero se puede conseguir así haya muerto. Los escándalos, para beneficio de las madres de los niños de Neverland, han terminado.
Viva la buena música que dejó como legado este hombre gris (en todo sentido). Mueran con él las sombras de pederastia que le perseguían durante sus últimos años.
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